• I: ¿Le satisfizo la definición?
  • J: Parece ser. Dice que la amó.
  • I: ¿La amó? ¿Tanto así?
  • J: Sí, eso dice.
  • I: Es una palabra grande, “amó”, aunque sólo tenga tres letras. Usted sabe a lo que me refiero…
  • J: Sí, sí, claro. Es un palabrón.
  • I: Por alguna razón, me recuerda a cuando yo era niño.
  • J: ¿Sí?
  • I: Creo que sólo entonces era capaz de utilizarla.
  • J: Yo, últimamente, he tratado de entablar una buena relación con ella.
  • I: ¿Con ella o con la palabra?
  • J: Con la palabra. Estamos hablando de la palabra.
  • I: ¿Y cómo le ha resultado?
  • J: Bien, creo. Yo estoy contento. Es como una abreviatura, ¿no? A-mo, o a-mó… es tan corta y tan gigantesca que me parece inevitable que sea una abreviatura.
  • I: Si tuvieran que ser siglas, ¿de qué cree que serían?
  • J: Acabo de Mirarte Otra vez.
  • I: ¿Pero y la uve?
  • J: Bueno, no se fije en la uve… Entonces, ¿lo consultará con el resto del comité?
  • I: Hombre, por supuesto.